Del otro lado de la hospitalidad

¿Quién cuida a quien cuida?

Durante mucho tiempo hemos aprendido que la hospitalidad consiste en atender bien a los demás. Sonreír, resolver problemas, anticiparse a las necesidades del visitante y procurar que cada persona viva una experiencia memorable. Sin embargo, pocas veces nos detenemos a mirar hacia el otro lado.

¿Quién cuida a quien hace posible esa experiencia? Este ejercicio no busca evaluar qué tan buen anfitrión eres. Busca ayudarte a reconocer cómo estás tú mientras cuidas de los demás. Porque la hospitalidad también comienza contigo.

¿Qué encontrarás en este ejercicio?

En esta actividad identificarás qué personas, situaciones y momentos alimentan tu energía durante el trabajo y cuáles la consumen. Después construirás un pequeño plan personal para proteger esa energía sin dejar de brindar un servicio cálido y profesional. No se trata de trabajar menos, se trata de aprender a sostener la hospitalidad sin dejarte a ti mismo en el camino.

Paso 1. Tu jornada invisible

Piensa en un día de trabajo reciente.

No recuerdes únicamente las actividades que realizaste.

Recuerda cómo te sentías mientras las hacías.

Ahora divide mentalmente tu jornada en cinco momentos.

Por ejemplo:

  • Inicio del día.
  • Primer contacto con visitantes.
  • Momento de mayor trabajo.
  • Últimas actividades.
  • Final de la jornada.

En cada uno pregúntate:

¿Cómo estaba mi energía en ese momento?

No califiques si fue buena o mala.

Solo obsérvala.

Paso 2. El mapa de tu energía

Ahora identifica tres momentos de esa jornada donde sentiste que tu energía aumentó.

Pueden haber sido situaciones muy pequeñas.

Tal vez:

  • un visitante te dio las gracias;
  • un compañero te ayudó;
  • un niño sonrió durante el recorrido;
  • resolviste un problema con éxito.

Escribe esos tres momentos.

Después identifica otros tres momentos donde sentiste que tu energía disminuyó.

No pienses solamente en conflictos.

A veces el agotamiento aparece por acumulación, interrupciones constantes, falta de descanso o exceso de responsabilidades.

Escríbelos también.

Paso 3. Lo que alimenta y lo que consume

Observa ambas listas.

Ahora responde:

¿Qué tienen en común los momentos que alimentan tu energía?

¿Qué personas aparecen?

¿Qué tipo de actividades?

¿Qué emociones?

Después responde:

¿Qué tienen en común los momentos que más la consumen?

¿Hay algo que se repite?

¿Una situación?

¿Una persona?

¿Una forma de organizar el trabajo?

No busques culpables.

Busca patrones.

Paso 4. Tu recarga consciente

Piensa ahora en algo muy pequeño que normalmente logra ayudarte a recuperar energía.

Puede ser:

  • respirar profundamente;
  • caminar cinco minutos;
  • tomar agua;
  • escuchar música;
  • conversar con alguien;
  • mirar el mar;
  • escribir;
  • guardar un minuto de silencio.

No importa qué sea.

Lo importante es que funcione para ti.

Ahora responde:

¿En qué momento de tu jornada podrías hacerlo antes de sentirte completamente agotado?

Recuerda:

No esperamos recuperar la energía cuando ya desapareció.

La idea es aprender a cuidarla antes.

Paso 5. Diseña tu ritual de hospitalidad

Escribe una frase que complete las siguientes ideas.

Para cuidar mejor a los demás necesito cuidar primero…


La señal que me indica que necesito hacer una pausa es…


Mi estrategia más sencilla para recuperar energía será…


Esta semana me comprometo a practicarla cuando…



Paso 6. Comparte con la comunidad

Comparte en el foro, únicamente si así lo deseas, una estrategia sencilla que te ayuda a recuperar energía durante una jornada de trabajo.

Al leer las respuestas de tus compañeros observa las coincidencias.

¿Qué situaciones parecen desgastar con mayor frecuencia a quienes trabajan en turismo?

¿Qué pequeñas acciones ayudan a recuperar el equilibrio?

¿Qué podría hacer una organización para cuidar mejor a las personas que hacen posible la experiencia turística?

Para cerrar…

La hospitalidad no significa olvidarte de ti.

Significa construir experiencias donde tanto el visitante como el anfitrión puedan sentirse bien.

Cada vez que cuidas tu energía también estás cuidando la calidad del servicio que ofreces.

Porque las personas no solo recuerdan los lugares que visitaron, también recuerdan cómo las hicieron sentir quienes las recibieron.

Y para hacer sentir bien a otros, primero necesitas tener un lugar seguro desde donde ofrecer esa hospitalidad.

Comenta con facebook

Comparte esta entrada

Suscríbete al Campus digital idyd

Explora nuestra oferta de aprendizaje

morazan
Logo Campus idyd Blanco

Prueba gratis

Inscribete a los cursos de comunicación en red y comunicación asertiva y fortalece tus habilidades para generar relaciones empáticas, cercanas y recíprocas.

Estamos realizando labores de mantenimiento de las 9:30pm del 15 de marzo a las 12:00am del 16 de marzo hora de la Ciudad de México.

Te recomendamos continuar mañana con tus actividades en la plataforma.

¡GRACIAS por ser parte de la comunidad!

Campus digital idyd comunidad de aprendizaje foto negritos