Tanto en los viajes como en el negocio de la hospitalidad y la vida cotidiana, los malentendidos más costosos no vienen de la mala intención, vienen de lo que no vemos o no comprendemos. Aprender a mirar debajo de la superficie no solo evita errores, crea encuentros que la gente recuerda.
Imagina que estás frente al embajador del Japón. Tú sabes su costumbre de saludar con una inclinación, él sabe tu costumbre de saludar con un apretón de manos. Tú te inclinas y él extiende la mano. Ambos sonríen y a partir de ese momento, hay una conexión inolvidable y una anécdota que cuentan años y años después.
Con este ejercicio vamos a desarrollar la habilidad de leer lo que hay debajo de un gesto cultural o una palabra que nos hace ruido para responder con inteligencia en lugar de reaccionar con incomodidad.
¿Qué es un iceberg cultural?
Edward Hall, uno de los autores más influyentes en el estudio de la comunicación intercultural, desarrolló en obras como The Silent Language (El lenguaje silencioso) y Beyond Culture (Más allá de la cultura) la distinción entre los aspectos explícitos e implícitos de la cultura. Años más tarde, Gary Weaver retomó estas ideas y las popularizó mediante la imagen del iceberg cultural.
Cuando observamos un iceberg, solo una pequeña fracción de aproximadamente el 10 % emerge sobre el agua, el 90% restante de su masa y volumen se encuentra sumergido en las profundidades oceánicas, porque el hielo es ligeramente más ligero que el agua salada que lo rodea, aunque la masa sumergida logra el empuje necesario para mantener el iceberg a flote. Así lo que vemos a simple vista, suele ser apenas un pedacito y lo que se refleja apenas, un poco distorsionado sobre el agua.

Del mismo modo, en una cultura solemos percibir primero aquello que es visible, como la comida, la vestimenta, el idioma, la música o las celebraciones; mientras que bajo la superficie permanecen ocultos elementos mucho más profundos y significativos, como los valores, las creencias, las normas sociales, las concepciones del tiempo, las formas de expresar afecto o las ideas sobre la autoridad y el respeto.
Comprender la comunicación intercultural exige aprender a mirar más allá de lo evidente y reconocer que lo invisible suele tener un peso mucho mayor que aquello que salta a la vista.
Préstamo cultural
¿Sabes cómo se dice iceberg en español? Podría nombrarse como un témpano de hielo o de una masa flotante de hielo, aunque ninguna de estas expresiones posee la misma fuerza evocadora que iceberg. La Real Academia Española incorporó la voz iceberg al diccionario del español desde 1984, porque su uso está ampliamente extendido.
La RAE no inventa palabras, incorpora las que se han impuesto en la práctica y la palabra iceberg es considerada hoy como un préstamo lingüístico valioso para definir una gran masa de hielo flotante, desgajada del casquete polar, que sobresale en parte de la superficie del mar. Así, una nacida entre hielos del norte terminó encontrando un lugar en una lengua hablada bajo el sol del Mediterráneo y de América Latina.
Palabras y gestos nuevos
Muchas veces un gesto o una palabra que parece rara, grosera o excesiva sin tener la intensión de serlo; esto es porque tiene raíces en la parte implícita o sumergida de la cultura de la persona que lo expresa. Así que antes de juzgar un comportamiento, vale la pena preguntarnos: ¿estoy percibiendo la punta o el fondo?
El choque cultural no es un error, es una señal. Generalmente cuando un gesto nos sorprende o incomoda, el cerebro activa una alarma, algo que indica que dos icebergs se encontraron y uno no esperaba al otro. La incomodidad bien gestionada es el inicio de la competencia intercultural y responder a ella con inteligencia es clave para la comunicación efectiva.
Resulta imposible conocer todas las culturas o idiomas del mundo, pero sí es posible desarrollar una disposición: la curiosidad antes que el juicio, la pregunta antes que la conclusión, la adaptación antes que la corrección.
Cinco pasos para comprender antes de juzgar una palabra o un gesto.
Dibuja en un papel o en tu imaginación un iceberg. Deja espacio arriba. En la parte de arriba anotarás el gesto o la palabra que te sorprendió y tu sensación. En la parte de abajo anotarás palabras clave que podrían explicar de dónde viene el gesto: valores sobre el cuerpo y el espacio personal, concepto del tiempo, jerarquía, formas de mostrar respeto, historia, religión, contexto familiar.
Paso 1. Retirada incomprensible
Durante una visita guiada, una anfitriona comunitaria explica con entusiasmo la historia del lugar. Al terminar, uno de los visitantes extranjeros guarda silencio, evita hacer preguntas y se retira sin despedirse efusivamente. La anfitriona piensa que quizá ha sido descortés, que no le había interesado la experiencia o que algo había salido mal.
Horas más tarde descubre que, en la cultura del visitante, interrumpir con preguntas durante la explicación puede considerarse una falta de respeto y que la discreción es una forma de mostrar aprecio. De hecho, había dejado una nota agradeciendo la calidez con la que fue recibido.
Lo que al principio pareció desinterés terminó siendo una invitación a preguntarse: ¿cuántas veces interpretamos las acciones de otras personas desde nuestros propios códigos culturales sin detenernos a pensar que podrían significar algo completamente distinto?
Recuerda un momento real tuyo, de alguien de tu equipo, o de un visitante que hizo frente a ti un gesto o dijo una palabra que te sorprendió, te incomodó o simplemente no entendiste. No tiene que ser dramático, puede ser algo pequeño: la forma en que alguien saludó, comió, preguntó, esperó o se despidió.
Anota sobre el agua en que se sostiene el iceberg una en dos palabras que reflejen la sensación primaria que experimentarías al no reconocer la retirada de cortesía y al menos cinco palabras clave de lo que había bajo el agua.

Paso 2. Gesto no correspondido
En muchos países latinoamericanos de saludar con un beso en la mejilla, un abrazo o una palmada en el hombro, incluso cuando acabamos de conocer a alguien es algo natural. Pretende comunicar cercanía, confianza y calidez humana. Sin embargo, alguien proveniente de una cultura donde se valora más el espacio personal podría sentirse invadido, incómodo o incluso interpretar el gesto como una falta de profesionalismo, retirarse y ponerse a la defensiva.
En muchos países asiáticos, las personas se saludan con una inclinación de cabeza o de medio cuerpo. Imagina que extiendes la mano y la persona que está frente a ti no la extiende, solo se inclina.
Piensa en un una forma de saludar o mostrar afecto que alguien de otra cultura malinterpretó y mostró incomodidad cuando tú esperabas que respondiera tu gesto afectuoso con el mismo afecto que tú quisiste mostrar.
Escribe en sobre el agua que sostiene al iceberg la sensación primaria que experimentaste al no ser correspondido en tu gesto de cortesía y debajo lo que hay en tu cultura que lo explica el gesto de la otra persona.
Paso 3. La palabra imprecisa
Imagina que hablas español pero no eres chileno y quien está frente a ti dice varias veces: “Ya, ya, ya” cuando le estás explicando cómo llegar a su habitación o a la estación de autobús.
En muchos países hispanohablantes, la palabra ya significa ahora, en este momento, de inmediato o basta, así que una persona de otro país podrías pensar que le están apresurando a o mostrando impaciencia. Sin embargo, en Chile suele significar: de acuerdo, entendí, está bien, continúa o simplemente funcionar como una señal de que la persona está escuchando.
Ahora piensa que estás guiando a un grupo, sugieres que quien esté interesado entre a un espacio donde pasarán un video que a tí te parece interesante y un mexicano inmerso en una máscara antigua responde: ahorita voy. En algunas regiones de México ahorita puede significar en un rato, más tarde, algún día o incluso nunca. Para personas de otros países significa ahora mismo o inmediatamente. La misma palabra, el mismo idioma puede tener significados muy distintos según los códigos culturales que aprendimos.
Escribe sobre el agua que sostiene al iceberg la sensación del anfitrión y debajo lo que puede significar “ya” en chileno o “ahorita” en mexicano.
Paso 4. Del juicio a la curiosidad
Revisa tu iceberg. Ahora tienes más información para reinterpretar las escenas con curiosidad en lugar de reaccionar desde tu primera sensación.
Anota en la punta del iceberg la palabra curiosidad, e imagina que hiciste una pausa curiosa antes de concluir que sabías lo que tu interlocutor trataba de comunicarte.
Elige una de las escenas que exploraste en los pasos 1,2 o3, la que más frustración te causó y responde estas tres preguntas:
- ¿Qué ves?
- ¿Qué no sabías?
- ¿Cuánto tiempo te toma normalmente pasar de lo que ves a lo que interpretas?

Paso 5. Sumérgete en el iceberg y comparte
Después de hacer una pausa frente al iceberg, anota en la punta del iceberg la palabra curiosidad y responde estas dos preguntas:
- ¿Qué cambia en el encuentro cuando haces esa pausa?
- ¿Qué puedes hacer después en esa pausa? Por ejemplo: preguntar, adaptar, explicar, esperar, sonreír…
Intercambia en el foro tus conclusiones sobre los iceberg culturales y sigue reflexionando sobre cómo cambiarían tus encuentros interculturales si haces una pausa y permites que llegue la curiosidad en lugar de juzgar la primera impresión desde tu propia cultura.
Tal vez reconocer la diversidad cultural es también reconocer que ninguna mirada agota la complejidad del mundo y que, en cada encuentro con el otro, existe la posibilidad de ampliar nuestra propia comprensión de lo humano. Lo que el gesto no dice lo dice el encuentro. Si te atreves a quedarte en él.
Si quieres saber más sobre préstamos linguísticos, lee lo que nos prestamos entre culturas.








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